El chasis tuvo un gran equilibrio gracias al trabajo del Burgos Racing, estructura que tiene a cargo la atención del auto, mientras que lo propio ocurrió con el rendimiento del motor que es responsabilidad de Gustavo Segura.
"Tuvimos un fin de semana de menos a mas, fuimos competitivos pero penamos con un problema de frenos que nos retrasó cuando estábamos para pelear más adelante. El auto tiene un ritmo excelente y un gran equilibrio del chasis, lo mismo que el motor que es realmente un cañón. Ahora se repasa todo y vamos a la próxima con más ganas y trabajando para repetir y mejorar todo lo que se hizo el fin de semana. Gracias al Burgos Racing y a Gustavo Segura por el gran auto que ponen en pista, a mí papá por hacer posible poner este auto en pista y a todos los que nos dan una mano para poder estar presentes" explicó Matías, en ascenso dentro de la Clase Dos y consolidandose.